miércoles, 2 de noviembre de 2011

Las Mujeres

            “El día en que finalmente aprenda a entender a las mujeres, o le encuentre lógica a su accionar, será el día en que la vida deje de ser interesante, porque resultara demasiado sencilla” - Hebert Gutiérrez Morales.

            Este texto lo escribí en Junio o Julio del 2008, por desgracia no recuerdo la fecha exacta. En ese momento estaba tratando de dejar atrás un anhelo que tenía y ya estaba en vías de lograrlo. Este escrito está lleno de esperanzas y necesidades que, hoy en día, ya no comparto. He aprendido que uno no puede vivir blindado pero tampoco con esperanza, y menos respecto a las relaciones personales. De cualquier manera se los comparto:

            Desconfío de las mujeres. A lo largo de los años les he tenido respeto mezclado con miedo y amor. Son seres que, en gran parte de mi vida, me han ido dañando y se los he permitido con una parsimonia escalofriante.

            Son seres peligrosos e impredecibles, las cuales me han dado los momentos más felices de mi existencia, al igual que han ocasionado las etapas más dolorosas de la misma.

            Aunque me he comprometido a no relacionarme con ellas nuevamente, cada cierto tiempo, aparece una que me deslumbra, que hace renacer las esperanzas y sueños que, en algún momento previo, me había jurado enterrar en el olvido.

            Por primera vez en mi vida me he “blindado” emocionalmente para que no vuelva a pasar, aunque sé que es una batalla perdida porque, cuando llegue otra maravillosa mujer que me llene la pupila y el corazón, todo ese blindaje será en vano y en un momento destruido, y espero que así sea.

            Ojala algún día llegue la última y definitiva, porque ya no quiero invertir mis desgastados sentimientos en alguien indigna de los mismos. Solo quiero una, esa misma que me haga agradecer por todas las anteriores, ya que éstas me servirán para engrandecerla más; todas esas equivocaciones van a servir para valorar más a mi mujer.

            No quiero una perfecta, sólo quiero una: MI MUJER, la que me toca, la que nació para mí y para la cual yo nací. No sé cuándo pase o si vaya a pasar siquiera, sólo sé que, si pasa, lo sabré a la brevedad.

            Algunos días después escribí este otro texto al respecto, creo que como respuesta o conclusión al anterior:

            A lo largo de mi vida, siempre estuve acompañado por la esencia de una mujer: no estaba física ni espiritualmente junto a mí, pero sabía que existía. Era a la que le cantaba “Por ti me casaré” de Eros Ramazotti; era con la que veía la misma luna, al mismo tiempo, sin estar en el mismo lugar. Era la futura madre de mis hijas o hijos.

Estaba tan seguro de su existencia, que sólo era cuestión de tiempo para que nos conociéramos y “fuéramos felices para siempre” (como en los cuentos de hadas). Ella dejó de existir, se esfumo cuando mis paradigmas del matrimonio y la pareja fueron extirpados de mi Psique.

          Me siento solo, abandonado, incompleto, sin identidad y muy pensativo. No recuerdo cuándo tuve la noción de la existencia de esta fémina, pero ha de haber sido desde la infancia misma. No era una ideal o irreal, ella era de carne y hueso, cuya existencia era la que me acompañaba, pero ya no más.

Admito que era un apego, una dependencia de mi parte a una imagen, a una fe. No creo en la religión, pero sí creía en esa mujer. Ese paradigma desapareció, ahora estoy solo pero, a la vez, libre. Tengo la libertad de crear un nuevo esquema existencial más productivo o, simplemente, no sustituirlo con nada y fluir libremente por la vida con una mente abierta sin ideas preconcebidas.

Sé que debo alegrarme por esta oportunidad y, seguramente, así lo haré. Lo malo es que, por el momento, me siento sin identidad, solo y desamparado.

“No es lo mismo estar solo a que te hagan estar solo” – tomado del manga “Nana”

Afortunadamente sí desarrolle otro paradigma sin la dependencia hacia una fémina ¿Cuál es mi postura hoy en día? Ninguna en particular. Han pasado años desde mi última relación sentimental y, al paso que voy, pasaran otros más antes de que vuelva a haber otra. No niego que aún tengo miedo a relacionarme pero también he comprendido que mientras más buscas menos encuentras, así que es mejor fluir con la vida y si llega la mujer indicada, me alegraré y, en caso de que no llegue, tampoco hay problema, porque he desarrollado una existencia llena e independiente sin la necesidad de una pareja.

Hebert Gutiérrez Morales.

7 comentarios:

Qcho dijo...

Heberto:
Antes que nada una disculpa por no leerte antes, como habrás notado ando metido en otros rollos, que inclusive a mí me ha separado un poco de mis escritos, lo cual me genera un poco de tranquilidad, pues el salir me hace bien y con la salsa que mejor.
Con respecto al texto, me recuerda un poco a lo que hace unos días publiqué en face y otro tanto a una canción de Arjona que dice, hoy es un buen día para empezar, hacer borrón cuenta nueva y dejar todo atrás, conseguirme una novia y dejar de saltar de cama en cama, sin hallar mi lugar.
Ahora entiendo un poco más, cuando me decías que lo habías experimentado.
Un abrazo!

VENEZUELA dijo...

=( CUANDO ESCOGEMOS A LA PERSONA EQUIVOCADA TERMINAMOS MATANDO MUCHAS ILUSIONES EN NOSOTROS MISMOS

Hebert Gutiérrez Morales dijo...

Hola Venezuela. Creo que has encontrado uno de los escritos más vergonzosos para mí, y por eso mismo lo he dejado a la luz pública en vez de borrarlo. Ese escrito consta de hace seis años y, por fortuna, ya no soy la misma persona que escribió aquello. Ciertamente aún sigo creyendo en muchas de las cosas que escribí, pero también encuentro otras francamente ridículas. Creo que por eso he dejado dicho escrito en el blog: para recordarme que lo que somos ahora no lo seres siempre, ni lo que vivimos ahora no lo seremos hasta la muerte. Me sirve para poner las cosas en perspectiva. Muchas gracias por leerlo, ahora conoces un lado que no todos conocen de mi persona. Un abrazote. :-)

VENEZUELA dijo...

Aunque te parezca vergonsoso yo comparto varias cosas que describes alli, por mis vivencias puedo decir que uno deja de creer en el amor idializado cuando escoge erroneamente lo que llegas a creer es el amor de tu vida. Y que pasa cuando llega el amor verdadero, el que te demuestra que es tu complemento? Bueno, estas lleno de dudas, de temores, de complejos, de heridas, de muchoooo dolor y eso quizas te detiene a entregarte completo y a confiar, convirtiendo la nueva relacion en algo un poco tormentoso pese a la alegria que te proporciona. por otro lado andas triston y atormentado, he leido tus frases de este mes, como nos encanta torturarnos =( animo amigo, todo pasa, ya encontraremos sentido al dolor

Hebert Gutiérrez Morales dijo...

Hola Venezuela. Al final he recibido lo que he dado, y es que mi anhelo ha sido tan grande que no podían terminar mis intentonas de relación de otra forma. Sólo me queda seguir con mi vida sin forzar nada. Sobre las frases, espero ya no sacar tanto sufrimiento a través de ellas. Un gran abrazo y aprecio mucho queme sigas leyendo. :-)

VENEZUELA dijo...

NO TE MIDAS SACANDO EL DOLOR PARA DARLE GUSTO A LOS DEMAS, SOLO VALE LA PENA EL SUFRIMIENTO PARA HACER FELIZ A LA PERSONA AMADA POR NADIE MAS, ASI QUE TU SIGUE CON LO QUE TE NAZCA ESCRIBIR ;)

Hebert Gutiérrez Morales dijo...

Gracias por tu apoyo moral Venezuela. La intención no es medirme al desahogar mi dolor, lo que creo es que cada vez se asienta el dolor y.de a poco, me estoy acostumbrando a vivir con su ausencia. No sé qué venga en el futuro, pero es sano cerrar estas heridas para afrontar lo que venga. Un abrazo y gracias nuevamente por tu empatía. :-)