sábado, 19 de enero de 2013

Soledad

"Jamás hallé compañera más sociable que la soledad" - Henry David Thoreau

           Sábado 10 pm, llego del Costco y de la Gran Bodega, aprovecho para comprar las cosas grandes y con larga caducidad en el primero y los perecederos en la segunda. Sé que soy medio ecléctico al hacer mis compras, pero es un lujo que me puedo dar al decidir cómo y qué compro para mí.

            Llego y pongo el CD “How to Dismantle an Atomic Bomb” (a mi parecer el segundo mejor disco de U2), mientras empiezo a acomodar mis compras. Veo que la casa es un desorden, me doy cuenta que no la he limpiado en dos semanas. Normalmente ese hecho no me preocupa pero, como el Sábado siguiente tengo una reunión, me digo a mí mismo: “Ok, el Jueves lo tengo libre, ahí voy a limpiar”, así que no dejo que el tema me estrese.

            En momentos así me digo que algún día debería contratar a alguien que me haga la limpieza de manera regular pero, por el momento, no es necesario, ya que puedo hacerme cargo del aseo de mi hogar. Una ventaja de que casi nadie me visite es que puedo hacer la limpieza cuando quiera, según cómo me sienta y según acomode a mis actividades. Ese lujo no me lo podría dar con un chicotito que me estuviese fregando con la pulcritud del lugar. Mi casa no está sucia, básicamente porque sólo llego a dormir a ella, así que la limpieza resulta muy simple.

           Mientras voy cantando al unísono con Bono, acomodo mis leches, las lechugas, mis guantes para correr y es cuando recuerdo: “¡Ah! ¡Debo de meter la ropa que deje afuera para que se secará del sudor!”, y es que en la mañana de ese día me fui a correr a La Malinche.

          Al meter la ropa me he dado cuenta que no he parado desde las 5AM que me levante: me fui a correr, después de desayunar y bañarme, fui a un taller de Constelaciones familiares que duró todo el día y, al finalizar éste, aún me dio tiempo de hacer mis compras. Me doy cuenta que estoy muy cansado, pero debo de guardar las compras, porque mañana me toca lavar, lo haría hoy, pero no me apetece.

            Por fin he separado lo que es de la casa, lo que me tocaba llevar a casa de mi madre cuando la visité la semana siguiente y lo que era para la oficina. Ya no tengo tiempo, ni ganas, de hacerme de cenar, por lo mismo me compre un Yoghurt licuado de medio litro, el cual me sirve para llenar el estómago.

            Además de evidenciar lo caótica que puede ser mi vida con temas superficiales, ¿qué pretendo con esta introducción? Muchas personas sólo se enfocan en las desventajas de vivir solo, pero en realidad también tiene muchas ventajas, sobretodo en cuanto a libertades. De haber tenido una relación, hubiera sido difícil realizar todo lo que hice ese día, así que hubiera tenido que sacrificar mi fútbol americano para dedicarle algo de tiempo a alguien que necesita atención.

“La (des)ventaja de vivir solo tanto tiempo es que uno no es consciente de qué tan salvaje se vuelve en sus modales y/o manera de vivir” – Hebert Gutiérrez Morales

            Es muy útil estar solo porque puedo ordenar mi tiempo y mis actividades sobre el camino, sin tener que depender de alguien más. Por ejemplo, siempre llevo una bolsa de manta en el coche, por si un día tengo que pasar a comprar algo, así desviarme sin tener el compromiso de ver a alguien.

            Obviamente muchos me pueden argumentar que también es muy lindo llegar a casa con un “¡Papi!” o un “¡Bienvenido corazón!” con un abrazo que lo acompañe. Síp, eso ha de ser muy padre, nunca lo viví cuando estuve casado. Pero también hay ocasiones en las que los pueden recibir gritando, con algún problema que resolver, alguna pelea (eso sí lo viví en mi fallido matrimonio), algún malentendido y demás vicisitudes. No importa que llegues cansado y con planes propios, es muy factible que los mismos valgan queso y tengas que atender las prioridades de alguien más (una compostura, una tarea, una discusión, etc.)

             Es factible que algún día me guste hacer vida de familia pero, por lo mientras, aprovecho las ventajas de estar solo. Aprecio el ser dueño único de mis recursos, incluido el más precioso (el tiempo), sin nadie que interfiera. No todo es malo en la soledad ni todo es bueno en una relación sentimental. A veces no aprendemos a valorar lo que nos toca vivir.

           Antes del matrimonio, anhelaba la vida de casado pero, cuando finalmente lo logre, extrañaba con desesperación mi vida de soltero. Cuando aprendes a vivir plenamente lo que te toca en el momento, no lamentarás el cambio de status.
           
           He vivido solo por tanto tiempo que, cada día que pasa, se aleja paulatinamente la posibilidad de volver a vivir con alguien. Cuando vives por tu cuenta, te acostumbras tanto a tu espacio, a tu tiempo, a tus recursos, a tu libertad e independencia. Por lo mismo es difícil volver a una relación, sobretodo con lo restrictivas que resultan en México, con toda esa imposición, cosificación, control y restricción a la que se somete a la pareja ya que, pareciera, al estar en una relación tu estilo de vida debe de cambiar, y eso es algo que no me convence del todo, ya que no lo entiendo y, por ende, no acepto.

No me quejo de llevar años sin nadie a mi lado, porque tengo el control total de mi tiempo, de mi dinero, de mis actividades y de mi espacio. Hace más de un año fui a la boda de una amiga, era el único que no llevaba pareja en la mesa y, casualmente, todas las mujeres eran amigas de la novia que llevaban a sus respectivos hombres (a los cuales les valía pepino el evento). Cuando me retire después de la comida, note la mirada suplicante o envidiosa de todos mis congéneres al ver con anhelo que me iba y ellos se debían quedar en una fiesta en la que se estaban aburriendo, y que sus mujeres les obligaban a soportar.

Como todo en la vida, la soledad tiene sus ventajas y desventajas, lo triste es que las ventajas de tener pareja no acaban de convencerme para sacrificar todas las que tengo al estar soltero, sobretodo porque tampoco entiendo el motivo de tener que sacrificarlas. Tengo la convicción que las ventajas de tener pareja deberían ser complementarias y no excluyentes con las de ser soltero (como pasa en México).

“Estaba solo, y no hacia otra cosa que encontrarse a sí mismo. Entonces, gozó de su soledad, y pensó muy buenas cosas durante horas enteras” – Friedrich Wilhelm Nietzsche

En realidad, como ya he mencionado en otro ensayo, no tengo la experiencia ni el feeling y, honestamente, a estas alturas de mi vida no es mi prioridad máxima entender el “juego” del relacionarse. Admito que no soy asertivo, pero en las relaciones mexicanas, la asertividad es lo último que cuenta por esa dinámica neurótica que, realmente, me da tanta hueva jugar, porque me desgasta y de malas me pone, en dónde buscas a la mujer, y ella se hace la interesante, en dónde le vuelves a rogar y se sigue cotizando. Normalmente he carecido de la paciencia, interés o perseverancia para seguir hasta el final.

Sé que, como muchos me dicen, si habláramos con la verdad no sería tan divertido ni interesante, porque es parte de los condicionamientos y programaciones humanas, a los que nos gusta jugar al cazador y la presa, al gato y al ratón y demás dinámicas psicológicas que no acabo de entender, por más que me digan que así funciona la sociedad, no las entiendo. Aunque así funcione el sistema, no creo que todos los individuos podamos funcionar en él. Conforme pasa el tiempo, y sin mi “entrenamiento” en la adolescencia, que resiento en la edad adulta, parece difícil volver a relacionarme, ya no digamos vivir con alguien.

Hay una explicación del por qué a unos se nos facilita más el estar solos que a otros y eso radica en la capacidad de generar dopamina. A los que la generamos en proporciones generosas no requerimos estar forzosamente con alguien para sentirnos plenos o “felices”. Por otro lado, los que generan menos dopamina, requieren rodearse de personas para sentirse mejor y hasta aceptados, porque requieren ese calor humano para nutrirse.

Una ventaja fisiológica y mental de vivir sólo es que se evidencia el poder de la mente; ya que es difícil que uno se enferme, esto porque nos programamos mentalmente para no caer ante los virus, porque ¿quién demonios te va a cuidar? Esto lo he corroborado con muchas otras personas en mis condiciones, ya que es extraño que nos enfermemos, y menos de gravedad. A lo más que llegamos son a gripitas que son una simple molestia que en un par de días quedan resueltas.

Una desventaja de vivir sólo es que cuando debes levantarte temprano, y no quieres hacerlo, no hay a quién decirle “¡No me quiero levantar!” Porque no hay quién te escuche, ni quien te pele, ni quién te obligue a hacerlo, así que piensas “¿Para qué me hago menso? ¡De todas formas me tengo que parar!”

Tal vez demerito o sublimo la soledad porque, afortunadamente, tengo muchas personas que me escuchan, tengo medios mediante los cuales expresarme y normalmente se me brinda mucha atención, por eso no siento esa angustia que experimentan los demás por ser escuchados.

Creo que todos necesitamos que nos pongan atención, no exagero cuando digo que mucha gente se me acerca para que la escuche, no tanto por lo que me tienen que decir, sino por esa necesidad de expresarse. Creo que es una manera de confirmar que existen, como alguien escucha sus pensamientos, comprenden con tranquilidad que no son invisibles en este insensible mundo.

“No era una sensación de victoria pero, por lo menos, lo hacía sentir menos sólo en el mundo” - John Katzenbach (“El Psicoanalista”)

Hoy en día las personas tienden a estar más distraídas, por lo que se torna un lujo que alguien te brinde su atención, sin estar atendiendo sus redes sociales, hablando por teléfono o viendo alguna otra pantalla cercana. Me llama la atención, para lo intolerante que suelo ser, la paciencia que demuestro al escuchar a tanta gente, tal vez por eso soy apreciado, no por mis cualidades personales, sino porque soy de los pocos que les brinda respeto para escucharlos con calma (y vaya que hay algunos que me sacan de quicio).

Admito que no siempre lo hago con gusto (a veces escucho tonterías que me hacen cuestionar por qué pierdo mi tiempo) pero, al final, me siento halagado porque me confían sus preocupaciones, además de que parte de la dignidad de la vida es que alguien te considere lo suficientemente importante para obsequiarte algo de su tiempo (como hacen conmigo todos los que leen estas pachequeces que escribo). Ahí me doy cuenta que la función de este blog ha cambiado, ya que inicialmente era para expresar lo que siento, ahora también es importante que alguien me lea (aunque no comparta mi opinión).

            Eso de la soledad es totalmente relativo porque convivo con mucha gente durante mucho tiempo pero, por el simple hecho de no tener pareja, los demás te califican como que estás solo. En realidad, para ser 100% solitario, uno tendría que volverse un ermitaño y vivir en su cueva.

            Ciertamente paso más tiempo a solas que con el resto de la humanidad, pero tampoco soy un ser aislado. Tengo mucho contacto nutritivo con alguna gente que encuentro personalmente positiva.

            A pesar de que aprecio mucho mi soledad, por cambios hechos en mi vida, cada vez tengo más actividades sociales, de hecho ya es raro el fin de semana que tengo totalmente libre cuando antes era la regla y no la excepción. Ahora, tanto entre semana como en fin de semana, siempre ando comiendo con alguien, viendo alguna película o echándome algún cafecín, yendo a una comida o a una fiesta. Pero, afortunadamente, por los niveles de dopamina que genero, no necesito convivir tanto tiempo, ya que me engento con relativa facilidad al estar rodeado de una multitud, así que sólo estoy un par de horas en las reuniones y, a la primera oportunidad, me largó tan rápido como me sea posible.

           Esta actitud me hace merecedor de críticas, ya que a muchos les gusta quedarse hasta la madrugada echando desmadre y contando chismes. No necesito tanta exposición con la gente, mi personalidad es más de pequeñas reuniones con amistades, con un poco de baile y mucha plática, pero no me gustan reuniones mayores a 20 personas, cantidad que ya me resulta muy grande.

           En mi niñez y juventud practique algunos deportes de conjuntos (Fútbol y Basquetbol), nunca fui bueno, pero me divertía practicarlos. A partir de la universidad me enfoque en las actividades en solitario como la bici fija y la natación, y ya en edad adulta, gracias a mis perras, empecé a correr. Sin darme cuenta mi esencia me ha llevado a practicar esos deportes solitarios, a excepción del baile que siempre se disfruta más en pareja. No niego que correr acompañado también es divertido, cuando lo hace con alguien de tu nivel o que te hace aumentar el mismo. Pero no tengo problemas en hacer muchas actividades solo, como comprar, ir al cine o irme de vacaciones, porque en mi esencia no hay una necesidad apremiante de que alguien me acompañe.

“Nuestra civilización consiste en millones de seres viviendo juntos, en poco espacio, en total soledad” - Henry David Thoreau

            Ciertamente, si tuviera todo el tiempo libre que tenía antes, mismo que ahora me absorben muchos de mis compromisos sociales, tendría más tiempo para escribir, pero, resulta igualmente cierto, que tendría menos temas sobre los cuales hacerlo. Todo en la vida trae ventajas y desventajas

            No sé si soy solitario por ser asocial o soy asocial por ser solitario. De vez en cuando me invitan a bares o a Antros, mismas que normalmente rechazo, ya que no me emociona mucho el estar rodeado de gente ruidosa, borracha y fumadora, además de que estresan muy fácil mi esencia tranquila.

Con el paso del tiempo, cada vez es menos vital el relacionarme. No sé que tan natural sea, pero ya estoy más que adaptado a vivir solo, a mantener un contacto superficial con el resto de la humanidad.

           Creo que es como un síndrome simultáneo de superioridad e inferioridad, el no necesitar a nadie y que nadie me necesite a mí resulta placentero y doloroso al mismo tiempo, por eso procuro el contacto humano suficiente para recibir algo de calidez sin tener que comprometerme. Sé que mi postura no es muy productiva que digamos pero, por alguna razón, ya me acostumbre a ello.

          ¿Pretendo volverme a relacionar? Tal vez. Honestamente no me quita el sueño pero tampoco descarto la opción por completo. Conforme más pasa el tiempo el aislamiento va creciendo, además no ayuda que uno se va haciendo más selectivo con el tiempo aunque no precisamente más atractivo.

Hebert Gutiérrez Morales.

11 comentarios:

Anónimo dijo...

Hebert, me parece genial lo que escribiste... yo creo que no eres tan solo en tu forma de pensar como piensas. Yo lei tu blog y me senti completamente identificada. Las unicas personas que yo "aguanto" estar cerca son mis tres mosqueteros. Cuando llegue a SLP vivi primero con mi familia, y luego 1y medio con romies... y ahora desde noviembre del año pasado sola otra vez... y me e-n-c-a-n-t-a... exactamente por las razones que tu describes... como tu dijiste me volvi antisocial, en el sentido, que no necesito compania para sentirme feliz... de hecho desfruto tanto mis momentos solas, ir de compras sola, decidir sola, lo que hago o no hago... lo que compro o no compro... entiendo perfectamente a que te refieres. yo creo que mucha gente nos dice cosas por que en su interior esta envidiosa que podemos ser asi, y lo peor es que estamos felices... y eso es algo que muchos no entienden y dices que no es cierto, que son pretextos... pero yo creo que demuestra una gran madurez "espiritual y emocional" disfrutar de veras el estar solo, no solitario como tu bien dices. yo tambien a veces veo los parejitas... y pienso que bonito, pero luego reflexono y digo, no que hueva, tener que adaptarme a esa persona, por que como tu bien dices, aqui tener una pareja no es un complemento es una competencia de poderes...
te felicito por este buen ensayo y te digo, esa forma de pensar va a volverse cada dia mas aceptado y normal!!!!
Te mando un fuerte abrazo desde SLP y sigue como eres.... un ser humano extraordinario que no se deja influir por nada y nadie...
tu amiga lejana
Renata

miguel cañedo dijo...

Has llegado donde otros no, disfrutas de lo que otros no pueden porqué no se han dado cuenta que también querer es quererse a uno mismo y estar consigo mismo, Estar con alguien no es depender, no es un conflicto, quienes se conflictuan es porque no han aprendido a vivir con ellos mismos, no saben desprenderse de sus roles y menos saben querer estar, están porque no quieren estar solos... Creo muy pequeñamente en mis palabras y en mis momentos breves de esta vida que solo al estar conscientes que querer estar con alguien es eso, estar para ser.

Anónimo dijo...

Herber

Estoy de acuerdo en algunas cosas contigo.. No hay nada como estar solo, y mas que nada, bien con uno mismo..
Desde mi punto de vista, podrias lograr estar con alguien, y aun conservar esa privacidad y manejar tus momentos contigo mismo. Tal vez, algun dia podria llegar esa persona para ti, que se acomode a tu personalidad, y probablemente, tendras que cambiar el esquema de tus ensayos jaja
En fin, interesante escrito...Keep it up !
Beto

Anónimo dijo...

Hola Heber, esperaba la reseña de un niño atrapado en un adulto, y me encuentro tu reflexión sobre la soledad; comparto algunos puntos, la cita de " estar rodeado de la gente equivocada es lo más solitario que hay en el mundo" me parece de lo más acertado.
Que gusto leerte y conocer sobre tí, aunque tengo tiempo de coincidir contigo realmente no te conozco. Por lo que leo no creo que seas egoista o hedonista jaja y no sé que más, bueno... todos tenemos de todo; me parece que te atreves a conocerte, explorarte y ser honesto contigo, pocas personas se permiten esa experiencia, sí me preguntas creo que trabajas día a día en lograr tú autenticidad como persona y ser humano, gracias por compartir tus reflexiones, que por supuesto provacan las mias.
Ana

Anónimo dijo...

Hebert,
disfruté mucho este blog (he de confesarte que a veces no tanto!!jajaja), porque recordé esa faceta padrísima de mi vida, el vivir sólo para hacer mi completa y no tan santa voluntad y depender solamente de mí. Yo como tú siempre he disfrutado y "necesitado" de mi soledad, pero el riesgo que corremos los que somos así, es caer en una vida egoísta y vacía. Por eso creo que es importante buscar un sentido para "darse" en servicio a los demás (Hay muchas fomras y el matrimonio no es necesariamente la única).
Creo que hay diferentes etapas que se deben vivir y encarar en la vida para alcanzar lo que llamamos plenitud. Saludos. Mauricio MR

Anónimo dijo...

100% de acuerdo contigo, queridísimo Hebert!!!!!
Zami.

July Silva dijo...

Como siempre disfrute leer tu ensayo. Porque me impresiona la naturalidad como expones tus vivencias diarias e intimas de tal manera que logras que nos sintamos totalmente identificados con esa cotidianidad y esos sentimientos a los cuales no nos atrevemos a darles volumen.....Felicitaciones y gracias por compartirlos. Disfruta tu don de escribir y nosotros disfrutaremos el regalo de leerte! (w) July Silva.-

varelad1 dijo...

Hebert,
Una vez más te conozco y te comprendo un poco mejor a través de tus ensayos.
Me gustó mucho lo que escribiste y la frase de Chavela Vargas simplemente no tiene abuela.
Personalmente me gusta mucho estar solo, aun ahora que soy padre y que disfruto tanto a mi hija, sigo disfrutando enormemente mis ratos de estar solo.
Desde mi temprana juventud, saliendo de la prepa o de la uni, casi todos los días me iba caminando solo hasta nuestra Casa del Clan de Rovers de los scouts, que estaba (y todavía sigue) en una casa del siglo XVIII en El Parian, cerca del centro.
Me podía pasar muchas horas solo y en silencio, leyendo, escribiendo o a veces cantando. Lo disfrutaba mucho aunque nunca vivi solo.
Considero que es un tema muy complejo el de decidir si vivir solo o formar una familia buscando que respeten algunas cosas o libertades que para tí son importantes. Creo que depende de cuánto estés dispuesto a ceder o cuánto requieras de libertad o soledad. Por ello, al final es una decisión personal y diferente en cada persona.
Hay quienes viven solos pero realmente no quisieran vivir así; pero también hay quienes viven en una familia y quisieran o añoran el volver a vivir solos.
En fin, en mi caso, nuevamente no me puedo quejar en este sentido porque con el paso de los años, mi esposa y yo nos hemos conocido y comprendido mejor, nos damos nuestros pequeños espacios y respetamos nuesros gustos y aquello que no nos gusta; sin hacer mayor drama del asunto. No siempre es fácil, pero con un poco de voluntad se puede lograr.
Un abrazo
Daniel

Qcho dijo...

Mí estimado Heberto:
El tema de la soledad se hace complejo de acuerdo a las circunstancias en las que uno se encuentra, adopta o ha vivido a lo largo de su vida, entonces en donde encontramos el verdadero sentido a esa palabra.
Por ejemplo en mi caso al ser comunicólogo la gente esperaría que fuese de lo más expresivo, vivaracho, festivo, conversador, sin embargo, como bien lo dices hay personas con las que se puede uno abrir de modo que los tabús se calman, el ejemplo claro es que aunque no puedo leerte enseguida, conservo tus escritos y siempre quedan en mi lista de pendientes que los leeré cuando el tiempo me lo permita, con calma para disfrutarlos y así poder responderte.
Desafortunadamente o afortunadamente a un no he experimentado el hecho de vivir solo, aunque siempre en mi sentido personal trato de aislarme (en este momento me encuentro así).
“Si no decides cuáles son tus prioridades y cuánto tiempo les dedicarás, alguien más lo decidirá por ti - Harvey Mackay”.
Y finalmente la frase tiene razón, en muchos momentos por comodidad dejamos que alguien más decida, aunque después estemos criticando de forma ruda las incongruencias de no haber tenido el valor y la voz para decir lo que pensábamos o queríamos.
Más que SOLEDAD, es más el disfrutar de nosotros mismos, como dice una canción salsera de Isaac Delgado y la India – Que no se te olvide.
Te sobra tiempo y no sé qué hacer con él, hago proyectos que se mueren sin hacer, es que la vida no me va ni mal, ni bien sin tus caricias…
¿Qué hacer con la soledad acompañada??

Anónimo dijo...

Hola, es la primera que vez que leo algo tuyo y me parece que tienes una excelente habilidad para transmitir tus pensamientos. ideas y sentimientos. Muchas veces había sentido la angustia del No comprender porque me gustaba y me gusta estar más sola que acompañada, pensaba que era Extraterrestre o algo parecido. Gracias a Nietzsche y a ti estoy comprendiendo mi Soledad, aún cuando estoy felizmente casada y con tres maravillosos hijos, una sobrina y ahora un perrito. Ahora comprendo que "Estar rodeado de la gente equivocada es lo más solitario que hay en el mundo"

Hebert Gutiérrez Morales dijo...

Muchas gracias por leerme. Me he dado cuenta que escribo con dos grandes propósitos: el primero es desahogarme, en una especie de terapia, y el segundo es alcanzar a tocar los pensamientos o sentimientos de quien me alcance a leer. Me da mucho gusto que en mis ideas hayas encontrado eco a eso que sientes. Me parece que no está mal que aceptemos nuestra soledad, el problema es que mucha gente no sabe afrontarla y, por ello, prefieren estar con personas nocivas en lugar de enfrentarse a sí mismos. Al final llegamos solos y nos iremos solos, y es sano aceptar ese hecho para tener una existencia más productiva. Un abrazo a la distancia.